|
El tercer error garrafal de la Presidente fue recién
entendido por esta cuando la realidad la
depositó en el entendimiento que desde el día
del fallecimiento de su cónyuge —digitador y a
la postre, verdadero mandamás— está sola.
Tampoco entendió la soledad del poder en un
mundo y una realidad mucho más difícil de asumir
y modificar en este siglo que en el anterior.
Gobierna, pero, no tiene el poder. Se dirá que
tiene “poder de fuego” y el “poder del dinero”,
pero no tiene el “poder real”, porque no está
legitimada desde esa lógica, sino desde una
lejana elección ya atravesada por una derrota
que seguramente se repetirá durante el año en
curso.
Los memoriosos al menos de lo importante, recordamos como
luego de las elecciones dudosas del 2007, llenas
de artimañas, faltantes de boletas electorales,
trampas, colegios que se cerraban antes de las
18:00, otros que permanecieron votando luego de
las 18, cientos de personas invitadas a votar
con la boleta que encontraban (en especial en el
GBA donde por ejemplo en el distrito de Malvinas
Argentinas existían ¡6! Colectoras; nos
encontramos con que el mandamás malogrado en
octubre del año pasado había arreglado con el PJ
profundo —los barones del Conurbano— y se había,
literalmente, defecado en la transversalidad, a
sabiendas que un proyecto de perpetuación
resultaba imposible con gente como Ibarra, Sigal,
Chacho Álvarez, Sabbatella, etc. |
|
Parece que, desde el PJ nominal a la Presidente le da asco el
peronismo en general, y el corrompido PJ en
particular. Triple error el de la Presidente:
está, recuérdelo, en el PJ, este es año
electoral y difícilmente pueda sobrevivir aun
ganando. Quien no llegue a acuerdos políticos
multipartidarios, algo que por el 2001, la
crisis de representatividad y el presidente
nefasto Néstor Carlos Kirchner parece que hemos
olvidado.
La Presidente no solo carece, en consecuencia, de
inteligencia, capacidad y memoria; sino que
adolece de tozudez, entendiendo esta última como
quien cree que las cosas se hacen como el que
manda quiere y no como los tiempos dictan y la
responsabilidad de los hombres públicos exige.
¿Qué pretende Cristina? ¿Que los barones del Conurbano
entreguen mansamente sus feudos? ¿Se cree
realmente en la calidad de provocar un cambio
superestructural real sin un cambio socio
cultural, que llevara años verdaderamente? ¿Esas
rarezas —por no decir estupideces— le susurra al
oído Sanata-Batella y el resto de ladri-progresistas
de café tomado en bar?
En la
nota de Tribuna donde se
introduce preliminarmente estos temas, se
plantea la cuestión como una cuestión electoral,
pero no lo es; no es una cuestión de armado de
lista, sino de supervivencia real de poder y de
dinero, de procesos penales y de cárcel, en la
medida en que muchos actores están involucrados
con el delito, el narcotráfico, pirateo del
asfalto, desarmaderos de autos, negocios de
comisaría como la trata de mujeres y menores, y
el juego clandestino. Ello además de los delitos
contra la administración, los que ya no parecen
ser investigados.
La realidad marca que a los intendentes del conurbano no los
une el amor por el gobierno provincial, sino el
espanto de perder en sus distritos. No solo las
colectoras, hay una diferencia fundamental de
modelo, los K quieren dirigir la política del
conurbano desde el palacio de cristal de Olivos
y desde 6 y 51 en La Plata.
Los barones saben que los ultra K se han
transformado en los ultrachupamedias K y no
quiere ser los patos de la boda.
La cúpula sciolista sabe que les han descubierto las barajas:
negociar con todo el peronismo de la provincia
después del armado y cierre de lista. Por ello,
ni lentos ni perezosos, les han pegado tremendo
sopapo bolivariano llamado Sabbatella. Con esta
fichita ladri-progresista los ultrachupamedias
K, han logrado ponerse en contra a todo el PJ.
Los que no se quedarán quietos viendo como una
lista colectora les roba las intendencias y los
borra de la cancha. En definitiva, los
ultrachupamedias K sabe que pierden también la
provincia, y sin la provincia, es muy difícil
parar reclamos hacia el gobierno nacional,
unificar elecciones, y otras artimañas con las
cuales se ha sometido a los bonaerenses desde
1987.
La ganancia es total para los ultrachupamedias K, aún
perdiendo las generales en los distritos
grandes. No pierden solo ellos y se victimizarán
hasta lo insoportable, mantendrán algunos medios
y la fortuna que la banda K ha sabido conseguir
en estos 7 años largos, sumado a los fondos que
aún manejan en Suiza y NYC, y aún todavía, los
ultrachupamedias K, han tenido el tupé
trasversal de pretender imponer candidaturas a
intendentes como la de un candidato en La
Matanza por parte de las autodenominadas Madres
de Plaza de Mayo que maneja a mano de hierro
Hebe Bonafini.
Por su parte, el sciolismo cuenta desde acá hasta el 18 de
febrero para dar una respuesta contundente bajo
riesgo de desaparición. Como decía el tres veces
presidente, Juan Domingo Perón, se acompaña
hasta la puerta del cementerio, pero nadie entra
con el cadáver para también junto a él ser
enterrado...
Ahora ya sabemos quiénes le ataban las manos al gobernador
Scioli: los ultachupamedias K y su propia
inoperancia política.
José Terenzio |